Es una de las defensas más eficaces a la hora de conseguir igualdad, pero también es cierto que es muy difícil ganar con ella. Esta fama de tablífera ha relegado a esta apertura en la práctica magistral, y por ende, en la consideración de los aficionados. No obstante, si bastan unas tablas para obtener un buen resultado, esta es la defensa más segura. Lo que hoy se conoce como Defensa Petrov ya aparece en el libro de Lucena —el primer libro sistemático de ajedrez—, pero era considerada incorrecta. Fueron los análisis de Alexander Petrov (ajedrecista de origen ruso) que a comienzos del siglo XIX los que revitalizaron la defensa, y en su honor lleva su nombre, también conocida como defensa Rusa.